Bodas: 5 crisis (con sus 5 soluciones) al estar prometida

Bodas Eme de Mujer España

El año pasado se celebraron más de 172.000 bodas solo en España, y la mayoría de ellas se celebraron durante los meses de julio y septiembre. Estamos inmersos en la denominada temporada de BBC (bodas, bautizos y comuniones) y cuando llegas a cierta edad esta clase de acontecimientos comienzan a brotar salvajemente en tu agenda.

Nos invitan a muchas bodas,  pero, ¿qué pasa cuando la que te casas eres tú? Existen muchos mitos alrededor del estar prometida, organizar una boda y todo el estrés que esto genera.


¿Quieres saber cuáles son los 5 miedos de una mujer prometida?

Ver más: Inspiración para tu boda en Eme de Mujer

  1. Que se ponga a llover

Y más todavía si has decidido que la celebración de la boda sea exterior. No podemos evitar que llueva, pero sí os podemos aconsejar una serie de pautas para al menos reducir las posibilidades de que te agüen la fiesta. La primera es tener en cuenta la estación del año en la que te casas, mejor escoger meses donde la probabilidad de lluvia sea menor. La segunda es tener siempre un plan B, aunque la boda se produzca en mitad de una época de sequía, el clima es caprichoso, asegúrate de que haya carpas, pérgolas o toldos en caso de lluvia. Y la tercera es tu actitud, ¡no dejes que un poco de agua te amargue el día más feliz de tu vida!

  1. Que el vestido no te quede bien el día de la boda

Después de pasarte meses (o incluso años) buscando el vestido perfecto, después de infinitas pruebas y retoques… llega el día y el vestido no te queda bien. Este temor es muy frecuente en las novias, pero tiene una solución muy sencilla: nada de jugar con tu dieta los meses más próximos a la boda. Hay muchas mujeres que se someten a estrictas dietas y regímenes para el gran día, y lo único que consiguen es que el vestido les quede grande o que por el efecto rebote les quede pequeño. Procura mantener tus rutinas de alimentación y ejercicio lo más estables posible para que tu cuerpo no te traicione.

  1. La ausencia de invitados importantes

Una de las razones por las que la gente se casa es poder celebrar su amor rodeados de la gente que más quieren, pero se puede dar el caso que por una fuerza mayor, alguna de estas personas no puedan estar a nuestro lado. No hay una solución fácil para esta situación, pero si es vuestro caso, os recomendamos que de alguna manera hagáis partícipes a esas personas de la celebración. A veces con un pequeño gesto simbólico, una llamada o una foto, conseguiremos traer a nuestro lado a esas personas por muy lejos que se encuentren.

  1. Salir mal en las fotos

Considerarse a una misma poco fotogénica es más común de lo que pensamos, por eso uno de los grandes miedos de las mujeres que van a casarse es salir poco favorecida en las fotos de la boda, ¡que luego quedarán para la posteridad! Pero la solución de este problema es tan fácil como confiar plenamente en el fotógrafo que has escogido, relajarte y seguir sus indicaciones. Las personas que se encargan de fotografías a parejas recién casadas conocen infinidad de trucos y recursos para que te sientas cómoda y segura de ti misma ante el la cámara.

  1. Que te salga un grano el día de la boda

Un grano o cualquier circunstancia que te haga sentir fea: bolsas debajo de los ojos, ojeras, un brote de acné… Aquí lo tenemos claro:


  • Tómate un par de días para ti antes de la boda: descansa, ve a un spa, déjate cuidar y mimar. El estrés y la falta de sueño son las principales causas de tener mal aspecto.
  • El maquillaje hace milagros, y las profesionales que se dedican a ello conseguirán sacar tu máximo partido y hacer invisibles las imperfecciones que tengas ese día.

Escrito por Carla Esteve de Eme de Mujer España

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