La cartera perfecta, el secreto para organizarla

La cartera perfecta
La cartera perfecta

 


La cartera de una mujer es como su kit de primeros auxilios ante cualquier emergencia que pudiera presentarse (una media rota, un botón caído o una cita imprevista).  Hoy te revelamos el secreto de la cartera perfecta ¡y ligera!

No es secreto para nadie que la cartera o bolsa de nosotras las mujeres es un total y completo desastre. De nada valen esos benditos “organizadores” que para lo que realmente son buenos es para hacerte perder plata porque los condenados ¡no caben en ningún lado! ni sus bolsillos son lo suficientemente amplios para todas tus cositas, que #BTW son tan necesarias en el día día de una mujer moderna.

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Pilar Sordo, destacada y reconocida psicóloga chilena afirma en su charla ¡Qué viva la diferencia!, acerca de la diferencia de géneros, que nuestras carteras son como nuestras mentes ¡cargamos de todo en ella! No importan categorías, tamaño, ni mucho menos kilos, cosa que contribuye a que, en ocasiones, carguemos con carteras que pesan más que un matrimonio obligado.

¿Cuántas de ustedes no se han tumbado al suelo y volteado su bolsa con las esperanza de así poder encontrar el estuche para poder guardar las gafas de sol? ¿Cuántos repiques te tardas en encontrar y contestar tu móvil cuando alguien te llama? ¿A qué distancia de casa tienes que comenzar a buscar las llaves de tu piso para que cuando llegues a la puerta las tengas en la mano? La solución es sencilla y sólo podía venir de la cabeza cuadrada y estructurada de un hombre. Sólo debes cruzar estos dos factores.

Frecuencia de uso, contra la interrogante de “¿Qué pasaría en caso de necesitarlo y no tenerlo?”

Este truco me lo dio mi esposo un buen día después de pasar más de 10 minutos esperando que yo encontrara lápiz y papel para dejarle la lista de la compra.  Gracias a su sabio consejo mi cartera logró despedirse de un mini destornillador muy chulo en forma de pluma para escribir, que era muy coqueto, sí, pero que pesaba mogollón y que ¡jamás! usé en los tres años que lo tuve. Ni si quiera para presumir de él.

El secreto está en que cada vez que vayas a meter algo en tu bolso, te preguntes “¿Con qué frecuencia uso esto?” y “¿qué pasaría si lo necesito y resulta que lo he dejado en casa?”. Haz la prueba para que tú misma veas la diferencia. Ayuda a tu cartera y ayúdate a ti. Siente la libertad de caminar sin peso innecesario por la calle, no tienes por qué llevar la casa encima todo el tiempo ¿Quién te dijo que tienes que salir de casa preparada para enfrentar el apocalipsis zombie? No pasa nada si se te cae un botón y no trajiste el costurero portátil. Casi todas las oficinas tienen un kit destinado a este tipo de situaciones. Sé realista. Aprende a priorizar. Si eres de las que sufre de migraña, las pastillas para tal condición no pueden quedarse, pero ¿es necesario llevarte el estuche completo de maquillaje , sólo por si acaso? No, no, no y claro que no. Con base, polvo, blush, sombra, máscara y labial tienes de sobra.


Recuerda repetir el proceso cada cierto tiempo. Es necesario hacerle una limpieza a tu cartera cada cuanto, los hombres y las mujeres somos animales de costumbre y nosotras sin darnos cuentas, vamos llenando y llenando poco a poco nuestras bolsa y hasta que no podemos ni levantarlas del piso, o hasta que se nos rompa una de sus cintas.

Si no puedes creerte lo bien que te va con tu cartera organizada, aprovecha el impulso y mira estos trucos para desocupar tu armario.

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